En Zenfolio pongo toda mi obra al alcance de mis clientes, y es una herramienta esencial para mis dos empresas de fotografía.

- Laura Grier

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Sobre Laura

Biografía

Laura Grier es la Indiana Jones de la fotografía de aventuras, viajes y bodas en lugares exóticos. Laura, que se describe a sí misma como viajera por naturaleza, empezó a recorrer mundo desde muy temprana edad, ya que creció en un ambiente muy internacional porque tanto su madre como su padre trabajaban para la CIA. Estudió una doble Licenciatura en Fotoperiodismo y Fotografía artística en la Universidad de Syracuse, y en el año 2003 fundó Beautiful Day Photography, una empresa fotográfica con sede en Los Angeles especializada en acontecimientos y bodas en lugares exóticos.

Entrevista

¿Dónde vives?

En Venice Beach (California).

¿En qué género fotográfico te especializas?

En la fotografía de aventuras, viajes y bodas en lugares exóticos.

¿Cuál es tu fotografía más memorable y por qué?

Esta es una pregunta casi imposible de responder... Diría que la que adjunto aquí. Seguramente por la aventura y la historia que lleva asociadas, y no tanto por la imagen en sí. Había visto una foto de una duna petrificada de Utah que se llama The Wave (la ola), y me entraron ganas de ir al mismo lugar para hacer una sesión de fotos. Luego descubrí que para subir hasta allí tenías que solicitar una autorización con 9 meses de antelación; después de solicitarla me mandaron un mapa de la zona natural con instrucciones sobre cómo encontrar la ubicación que buscaba. Pasé 12 horas conduciendo en medio de la nada, junto con un equipo de artistas y una modelo. Como equipaje, tan solo llevábamos 40 metros de tul rosa fucsia, unas cuantas barritas energéticas, agua y el mapa del lugar... enseguida nos dimos cuenta de que no tendríamos cobertura en los teléfonos. La noche anterior había caído una gran nevada, lo que hizo que descifrar aquel mapa fuera una tarea casi imposible. Estábamos totalmente perdidos cuando empezó a caer el anochecer. Caminamos durante 3 horas en temperaturas bajo cero, siguiendo una hilera de huellas dibujadas en la nieve y rezando por encontrar el lugar antes de que oscureciera completamente y muriéramos por congelación... ¡pero conseguimos hacer la foto!

¿Por qué decidiste dedicarte a la fotografía? ¿Qué te motiva para sacar una foto? ¿Tu motivación ha ido cambiando con los años?

Creo que mi secreto es que me encanta y me apasiona lo que hago; aparte de mi insaciable curiosidad y el hecho de no tenerle miedo a nada. Nunca me conformo con sacar únicamente una imagen bonita, lo que yo busco es transmitir la esencia de un lugar y entender qué es lo que estoy plasmando en una fotografía. También tengo la sensación de que veo la luz y los colores de una forma especial. Cuando observo una escena para sacar una foto, me fijo en la luz y el color, más que en lo que voy a fotografiar... Busco patrones en el comportamiento humano y en el ámbito visual. También pienso que meterte a fondo en lo que haces e involucrarte personalmente en cada ocasión te permite plasmar una imagen mucho más potente.

¿Sigues algún ritual personal que te ayude a prepararte antes de una sesión de fotos?

Practico yoga, también me tomo un café en el coche antes de lanzarme a una boda. La mayoría de mis proyectos requieren que esté con la energía a tope, de modo que me va muy bien relajarme un poco minutos antes.

¿De qué cinco cosas no puedes prescindir en una sesión de fotos?

Del CAFÉ. Mi portátil y Adobe Lightroom. Mi 5d MarkII y mis objetivos favoritos. Me ENCANTA mi objetivo de 16-35 mm para fotografiar cielos cubiertos de nubes y paisajes de película... También me encanta mi objetivo 50 1.2 porque me permite sacar fotos de gran nitidez incluso a la luz de una vela... es un objetivo increíble. Mi linterna de viaje sumergible o Go Pro... ¡prepárate para un CHAPUZÓN!

¿Dónde vuelves a encontrar la inspiración cuando tienes un bloqueo creativo?

Encuentro inspiración en todas partes. Normalmente, me motivo mucho cuando me hablan de algún lugar remoto o me entero de alguna aventura interesante... Entonces trato de conceptualizar una sesión de fotos en ese lugar como excusa para poder ir. En alguna ocasión he arrancado fotos de revistas y he preguntado a la gente de la zona si me podían indicar cómo llegar a aquel lugar... O se me ocurre una historia o un tema que fotografiar, o una técnica de luz que nunca he utilizado, y de repente me cruzo con una familia indígena y pongo mi idea en práctica en aquel mismo momento. El denominador común de toda mi obra es la aventura, y creo que siempre estoy abierta a probar lo desconocido y a implicarme en todo el camino hasta llegar a disparar una foto. Siempre tengo un plan y una visión antes de empezar una sesión de fotos, pero también me encanta contar con el factor sorpresa. ¡Esta es la mejor parte!

¿Quién o qué consideras tu máxima influencia en tu trayectoria como fotógrafa?

Mi madre. El mejor consejo que he recibido jamás me lo dio ella cuando yo tenía 13 años. Por aquel entonces, yo estaba convencida de que quería ser zoóloga. Mi madre me preguntó sin tapujos qué era lo que se me daba bien; no lo que me encantaría hacer, sino lo que se me daba bien. Yo le dije: "Soy aventurera y no le tengo miedo a nada, soy creativa y soy buena tratando con las personas". Entonces mi madre me dijo: "Muy bien, pues por lo que me acabas de contar, yo no te veo dedicándote a la ciencia. No te veo sentada en un laboratorio durante horas ante un microscopio. ¿Qué es exactamente lo que te gusta de la zoología?". Yo le dije que quería viajar por todo el mundo, estar en contacto con los animales y estudiarlos, y que quería experimentar nuevos lugares y conocer a gente nueva. Entonces mi madre me dijo: "¿Y por qué no te decantas por ser la fotógrafa que plasma en imágenes todo lo que sucede, en vez de la científica?". De repente se me encendió una bombilla, aquello tenía todo el sentido del mundo. Desde entonces decidí que estudiaría fotografía y ya nunca nada me ha apartado de este camino. Mi madre me guió para que creara mi profesión de ensueño a partir de mis puntos fuertes, mis puntos débiles y mis pasiones, en vez de decantarme por algo que no forma parte de mi naturaleza.

Si tuvieras que dar un solo consejo a futuros fotógrafos, ¿cuál sería?

A mí me habría encantado que alguien me hubiera dicho que tuviera mucho más control sobre el tipo de proyectos que aceptaba y sobre cómo crear mi propia marca desde el principio. También les diría que no se comparen con otros y que está bien ser singular. Mi falta de confianza en mis inicios fue lo único que no me permitió avanzar tan rápido como habría querido cuando empecé.

¿Cuáles son tus tres prestaciones favoritas de Zenfolio esenciales para tu negocio?

1. Poder compartir galerías, de forma privada o pública, con mis clientes, con revistas o incluso con mi manager de redes sociales.

2. Su versión móvil. Cuando viajo y conozco a gente, siempre me buscan desde sus teléfonos móviles, de modo que es importante que la página web funcione bien en los dispositivos móviles.

3. Poder vender imágenes y mandar paquetes y contar con el servicio de atención al cliente desde cualquier lugar del mundo.

Si pudieras colaborar con cualquier fotógrafo (vivo o muerto) en una sesión de fotos, ¿quién sería y por qué?

Vivo, David La Chappelle, ¡sin lugar a dudas! De él saqué toda la inspiración acerca del color durante mis estudios universitarios. Me ENCANTA cómo construye y concibe escenas tan elaboradas, ¡y apenas utiliza Photoshop! Me encantaría verlo en acción dirigiendo al personal en sus comprometidas y divertidísimas sesiones de fotos.

¿Ha cambiado mucho la fotografía desde que empezaste?

¿Esta pregunta va en serio? Pues no tiene nada que ver. Cuando yo empecé, lo que aprendí fue a hacer fotografía analógica, y ahora llevo ya más de diez años sin entrar en un cuarto oscuro. Por aquel entonces, mi idea de editar fotos consistía en tirar las 4x6 que no me gustaban. Ahora tengo que dominar la informática, tengo que hacer las cosas en el momento, tengo que escribir, grabar vídeos y ser una gurú de las redes sociales. Utilizo el ordenador mucho más que mi cámara, pero al mismo tiempo todos estos avances me han permitido viajar y ampliar mi negocio hasta un punto que la fotografía analógica jamás me habría permitido. También me han permitido encontrar mi súper estilo de color.

¿Aparte de Zenfolio, qué otro tipo de software es vital en tu flujo de trabajo?

ADOBE LIGHTROOM, sin ningún tipo de duda.